Gregorio Fernández, nacido en Sarria en abril de 1576 y finado en Valladolid o 22 de enero de 1636, fue un escultor gallego, considerado por la crítica como el máximo exponente de la Escuela de Valladolid. En esa ciudad formó un importante obradoiro con varios aprendices y colaboradores. Trabajó por todo el norte de España: Castilla y León, Extremadura, Galicia, Asturias y el País Vasco, llegando mismo hasta el Portugal septentrional.