Escultura en madera policromada realizada en el primer tercio del siglo XVII, que representa a la Virgen en actitud orante, aparentemente arrodillada y sostenida sobre un creciente lunar impulsado por un querubín. La imagen muestra a María con un rostro sereno y una expresión de recogimiento, acentuada por las suaves carnaciones y la caída de la larga cabellera sobre el manto.
Destacan diversos elementos de la indumentaria, como la túnica blanca decorada con motivos florales y el ceñidor de color encarnado, que contribuyen a la riqueza visual de la pieza. Se trata de una obra de autor desconocido, adscrita a la escuela castellana, que presenta evidentes paralelismos estilísticos con otras esculturas conservadas en la colección, todas ellas vinculadas a la iconografía mariana desarrollada por Gregorio Fernández y su círculo.
- Chamoso Lamas, M. y Casamar, M. (1980). Museo de Arte Sacro Clarisas de Monforte. Madrid: Caja de Ahorros de Galicia.