Una historia de más de 400 años
En 1977 se abre al público el Museo de Arte Sacro de Monforte de Lemos, fruto del trabajo conjunto de Manuel Chamoso Lamas y Manuel Casamar, y gracias a la encomiable labor de conservación llevada a cabo durante siglos por las Madres Clarisas del convento de la Purísima Concepción. Este acontecimiento marca la inauguración, bajo una nueva museografía, de la extensa colección de objetos devocionales y obras de arte que alberga el convento, resultado del mecenazgo y la protección de su principal benefactora: D.ª Catalina de la Cerda y Sandoval.
Durante el gobierno virreinal en Nápoles de los VII condes (1610–1616), D.ª Catalina de la Cerda y Sandoval inicia la formación de una exquisita colección de reliquias y otros objetos artísticos y devocionales. Entre las piezas reunidas destacan obras de pintura, escultura, orfebrería ceroplástica y textiles, además del extenso grupo de reliquias y otros elementos destinados al culto religioso. A este amplio corpus de piezas italianas se sumaron, con posterioridad, diversos objetos procedentes de la familia ducal de Lerma y de la Casa de Lemos.
A su regreso a España, los Condes de Lemos fundan en octubre de 1622 el convento de las MM. Clarisas de Monforte de Lemos, incorporando a la casa una nutrida selección de piezas de origen italiano. Su traslado fue posible, en gran medida, gracias al permiso concedido por la Santa Sede, que respondía afirmativamente a las reiteradas gestiones realizadas por la condesa.